Creo que ya he hablado de él en alguna que otra entrada... Me refiero a mi gato Teo. ¿Sabéis porqué le puse Teo? Pues porque mi padre se llama así y he seguido la tradición familiar, jeje!! Hay gente que me dice que soy muy rara al ponerle el nombre de mi padre al gato, pero eso es porque nunca han tenido animales y no saben cuánto se les puede llegar a querer.
Quitapenas es el apodo cariñoso de mi querido gato, porque realmente me ha ayudado tanto en tantos momentos difíciles que se merece este gran nombre.
Pues bien, ayer se me puso malito, vomitaba todo lo que comía. Diooos, no he podido dormir en toooda la noche (Él tampoco ha podido)
Y es que se les quiere tanto que es como si yo misma estuviera enferma.
La veterinaria me ha tranquilizado, debe ser algo que ha comido, o incluso una gastrointeritis veraniega (qué pijo mi gato!!) Unos pinchacitos, reposo y unas cuantas medicinas durante unos días y listo.
¡Qué respiro! Voy a ver si descanso un rato en el sofá junto a Teo, que falta nos hace a los dos.
Feliz finde amig@s