Esta es la pregunta que me ha martilleado últimamente la cabeza, pero sobre todo los oídos. Y es que se me ocurrrió la maravillosa idea de hacer examen a mis 6 grupos de clase, y además dobles, es decir de lectura y de tema, con lo que me junté con 12 examenes de grupo para corregir, con una media de 26 exámenes por grupo, sí ya lo sé ¡una barbaridad!
Pero lo hice a sabiendas que esta semana tendría fiesta porque son las Fiestas Patronales (envidiadme) así que pensaba corregir poco a poco. Cosa que ellos -los alumnos- no llevan bien porque los he malacostumbrado a tener los exámenes de un día para otro, o como mucho dos.
Así pues paso a relataros mi anécdota:
Iba yo por el pasillo, y al final se encontraba la clase a la cual me dirigía, y desde ese fondo se oía:
Inééééés, ¿tienes los exámeneeeeeeees?
Yo me iba haciendo la sorda, aunque era imposible no oír al alumno en cuestión gritar y gritar:
Inééééés, ¿tienes los exámeneeeeeeees?
Así que cuando llegué a la puerta y me disponía a abrir, iba diciéndoles a cada uno -como hago siempre-:
- Buen día Adrián, buen día Daniel...
Y el alumno gritón:
- Pero ¿tienes los exámenes o qué?
Y yo:
- Buen día Alumno (voy a llamarle así por no decir su verdadero nombre). No, no tengo los exámenes.
Y él:
-Joder, ya te vale, hace un mes que lo hicimos (sin exagerar el tío)
Yo:
- Quédate fuera, te tranquilizas, y cuando pienses lo que has dicho, entras.
Pasé a clase, se sentaron, sacaron las cosas, pasé lista. Y entonces entró en clase Alumno.
Yo puse la fecha en la pizarra, hice un esquema de la clase anterior -como hago siempre- y cuando ya me disponía a corregir los deberes, dije:
- Bueno, voy a pasar a ver quién ha hecho las frases.
Y Alumno dijo:
- Mis frases las miras cuando tú traigas los exámenes.
Ahí mi cara debió ser un poema, porque Alumno se puso blanco, rojo, y después otra vez blanco, y dijo:
- No,no, no, no he dicho eso.
Y yo:
- Fuera de clase.
El resto de compañeros empezaron a decirle que se fuera, que se había pasado un montón...
Pedí silencio a la clase, y rellené un parte de expulsión. El primero en esa clase, y uno de los pocos que he puesto este año, la verdad.
Puse que su comportamiento había sido muy grave, porque me sentí atacada. Salí afuera de clase, le llevé el libro, la libreta, el estuche y el parte de expulsión. Y le dije que yo a él no le había hablado nunca así, que no entendía por qué él me hablaba a mí así.
Me pidió perdón tras la charla, pero le dije que no se lo aceptaba. ¡Estaba muy enfadada!
Y ahí terminó la cosa. Él se fue al aula de convivencia (efumismo de aula de expulsados)
Al día siguiente tuvimos clase, y Alumno intentaba hacerse el coleguita conmigo, le dije que no le hablaba para cortarle el rollito.
Les puse un ejercicio y claro, surgieron dudas, yo las iba resolviendo por la clase, y Alumno tímidamente levantó el brazo:
- ¿Puedo preguntarte una duda?
- Si es de clase y me vas a hablar bien, sí. -Dije yo
- Sí, claro. -respondió él.
- Dime Alumno
- Inés, no me sale ninguna oración con el CC de Causa.
- A ver, venga una dedicada a ti: Me expulsaron de clase por mi mala contestación. ¿Por qué te expulsaron de clase?
- Por mi mala contestación -respondió Alumno con una vocecita muuuuuy bajita.
- Ale, ya tienes el CC de Causa.
Creo que no me volverán a preguntar por los exámenes. Que por cierto repartí ese día, a todos menos a Alumno, a quien le he dicho que si quiere saber su nota, estaré encantada de enseñársela a sus padres, cuando vengan la semana que viene a hablar conmigo.
¿Qué os parece?